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"Es hora de un compromiso con el cambio"

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Entrevista a Lenin Hurtado, pre candidato presidencial por Unidad Popular

El Acuerdo Nacional por el Cambio es una construcción colectiva, que pretende poner al país en la línea de enfrentar la crisis; se trata de una propuesta programática que no parte de la elucubración de una o dos personas, es una construcción de varias organizaciones sociales y políticas. 

Por Franklin Falconí / Guido Proaño

 

Cuando Lenin Hurtado reflexiona sobre los crímenes con contenido racista que se producen en Estados Unidos, y sobre la dramática situación de exclusión y xenofobia que viven miles de migrantes en el mundo, no puede evitar apasionarse, su mirada proyecta una profunda convicción por la equidad, la inclusión, la justicia y la democracia.

“La crisis que padece el sistema capitalista en el mundo hace que se busquen chivos expiatorios, y los encuentran en los migrantes, en los diferentes, en los distintos; ante eso tenemos que luchar como país, y como latinoamericanos. Luchar por nuestro derecho a la diversidad, nuestro derecho a no ser discriminados por ninguna razón, y repito… ¡por ninguna razón!”

Su voz es ya experimentada en las lides de la política, sobre todo en la de la última década, pero siempre suena nueva, fresca, creíble. Aunque el gran parecido físico con su padre, el líder histórico de la izquierda, Jaime Hurtado González, sigue significándole la admiración y cariño de importantes sectores de la población, el posicionamiento que ahora tiene como referente público es su cosecha personal, y la de su organización, el movimiento Unidad Popular (UP) que, según manifiesta, está aquí para las transformaciones revolucionarias que requiere el Ecuador, y por las que ha luchado siempre la izquierda, entregando incluso vidas de valiosos líderes como su padre, hace ya más de 17 años.


Hurtado admite que su vida se ha visto afectada en lo personal, por tener que cumplir como precandidato de UP en el proyecto unitario denominado Acuerdo Nacional por el Cambio. Es inevitable, dice, que exista una afectación tanto en lo familiar como a nivel profesional. “Mis actividades giran en torno al mundo académico, también a la actividad política, porque eso hace parte de mi vida, pero al centro está la familia. Es una familia que entiende que el país está en un estado tal que demanda el concurso de un mayor número de personas, sobre todo de algunas que tenemos mayor experiencia. Es un cambio, pero tenemos que adaptarnos, es un momento para los renunciamientos, para organizarnos a fin de lograr el objetivo fundamental, que es captar el poder en el país y empezar a revertir las causas por las que estamos como estamos”.


Esos renunciamientos, y ese compromiso con el cambio, vienen de un catedrático universitario que ha impartido clases desde hace ya 14 años en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil. Su desarrollo académico, que pasa por la obtención de un par de maestrías, y los estudios para un doctorado que actualmente realiza, tiene que ver con aquella experiencia que él afirma que le hace falta al Ecuador en estos momentos. Pero sobre todo la experiencia de estar del lado de la lucha de los pueblos, que en su caso se inició con la presidencia de la Comisión Especial que investigó el crimen de Estado contra su padre, así como de haber sido asambleísta constituyente por el Movimiento Popular Democrático.


“La experiencia política es importante, pero la solvencia para encontrar la solución a los problemas del país, el manejo que de ellos tengas, es fundamental para que la ciudadanía, los medios de comunicación, tomen en serio una candidatura. Recibo permanentemente la orientación, la asesoría de mi organización, pero creo que mi propio bagaje cultural, académico, combinado con esas líneas políticas, hace que mi posición sea solvente. No solo hablamos de un candidato a la Presidencia de la República, sino de cualquier dirigente político que tenga que dar un mensaje a los pueblos; ese mensaje llegará en la medida que lo haga adecuadamente, y que la persona de la que provenga sea creíble”, afirma.


Le preguntamos:
A pesar los graves problemas de racismo que vive Estados Unidos, ahí se eligió a un presidente negro. En Ecuador ¿es posible que se elija a un presidente negro?


Es posible, yo no veo ningún problema en ello. En Estados Unidos existe una larga tradición de lucha contra la discriminación racial, pero su realidad es diferente a la nuestra. En el Ecuador no debemos centrarnos en la idea de tener o no un presidente negro o indígena, sino en que sea un presidente que esté a la altura de las expectativas de las transformaciones que el país demanda, es decir, un presidente de los 16 millones de ecuatorianos, no solo de un sector de la sociedad.


Y la seguridad que proyecta Lenin Hurtado al responder de este modo se complementa con el gran dominio que tiene sobre los problemas del país, y sobre las propuestas para resolverlos.


¿Cómo definir al Acuerdo Nacional por el Cambio (ANC)?


Es una construcción colectiva, que pretende poner al país en la línea de enfrentar la crisis; se trata de una propuesta programática que no parte de la elucubración de una o dos personas, es una construcción de varias organizaciones sociales y políticas. Me ha tocado, por ejemplo, en nombre de Unidad Popular, difundir los principales planteamientos del Acuerdo, y recibir las opiniones de la gente, para retroalimentar este proceso.


¿Cuáles son los ejes fundamentales de esa propuesta hasta el momento?


En primer lugar, la reactivación productiva, que implique la generación de empleo. Luego está la recuperación de un régimen realmente democrático, que implique la división de funciones del Estado, que la Asamblea, la Justicia cumplan con su rol; que la función de transparencia sea un canal por donde se transmitan las opiniones ciudadanas, las inquietudes de la población, las necesidades de control de la comunidad sobre el gobierno. Y también la función electoral, que le dé la garantía al país de que un pronunciamiento popular se va a respetar irrestrictamente. Estos aspectos tienen que ver con la profundización del régimen democrático.

 

Pero también existe un aspecto sobre la reforma agraria integral, seria, profunda, que implique terminar con el latifundio, con asegurar el agua para los campesinos; es decir, evitar el acaparamiento del agua, garantizar créditos suficientes y oportunos, asistencia técnica, canales de distribución; una reforma integral que permita asegurar al país soberanía y seguridad alimentaria.


Es importantísima también la lucha contra la corrupción. El Ecuador ha hipotecado su desarrollo por causa de los sucesivos escándalos de corrupción, eso ha significado miles de millones de dólares que debían estar destinados al desarrollo.


¿Qué tratamiento dará la UP al tema de la deuda externa?


Para nosotros es importantísimo renegociar el servicio de la deuda externa pública. Esto le exige al país, actualmente, aproximadamente 2.500 millones de dólares al año; la propuesta de UP, que hemos trasladado al ACN, es que renegociemos una moratoria de por lo menos tres años, de suerte de contar con los recursos necesarios para la reactivación productiva.


Esa deuda externa hay que analizarla en cuanto a su legitimidad. La deuda con China, por ejemplo, implica un interés del 7% y ni siquiera está atada al desarrollo del país, como dice la Constitución, sino que son recursos de libre disponibilidad, con la mayor liberalidad por parte de las autoridades del gobierno. Luego de hacer eso debemos avanzar a la renegociación de la deuda externa pública, y que esos recursos sean destinados al fomento de la pequeña y mediana industria, que es la que genera empleo, y a la pequeña y mediana empresa agrícola.


¿Cómo resolver el problema del déficit fiscal, que ha provocado el régimen actual?


Esa es una demostración de la irresponsabilidad en el manejo económico del gobierno. Estamos hablando de que los ingresos por concepto del petróleo se han dilapidado, seguimos endeudándonos, y esa deuda ni siquiera alimenta el presupuesto para cerrar su brecha. Ese presupuesto debe ser reestructurado, eliminando los gastos suntuarios, como los dos aviones para el Presidente. Creo que el Presidente debe tener cómo desplazarse rápida y oportunamente a donde sea, pero no estamos en condiciones de gastar casi 90 millones de dólares en dos aviones. Estamos hablando de la seguridad presidencial, por ejemplo, pues alrededor de 500 personas están relacionadas a la seguridad del mandatario, lo que afecta al gasto militar. Como éste, existen gastos que tienen que revisarse, sin afectar a los gastos necesarios, como la educación, que debe llegar al 6% del PIB, o la salud, que por lo menos debe llegar al 4% del PIB. En la medida en que hagamos esa reingeniería del presupuesto iremos resolviendo el déficit.


El IVA ha sido elevado al 14%, ¿qué acciones llevarán adelante al respecto? 


La propuesta de UP, y que ha sido recibida con agrado por el ANC, es aquella de la reducción del IVA del 12 al 10%. Eso cuando estaba en el 12, pero ahora que está en 14% por decisión de Correa, la propuesta se mantiene; es decir, que se lo reduzca hasta el 10%.


Esto es simple: el IVA es un impuesto indiscriminado, para ricos y pobres en la misma medida. Si se aumenta ese impuesto se restringe el consumo, porque se ponen más caras las cosas. En ese sentido, si aumenta el consumo, bajando el IVA como es nuestra propuesta, se aumentará proporcionalmente la recaudación tributaria. Esa una cuestión lógica, pero como el gobierno ha perdido hace rato el rumbo en materia económica y tributaria, insiste en la receta neoliberal de elevar los impuestos. La economía del país es como un elástico, si lo estiramos demasiado ya no habrá oportunidad de que siga cediendo, pues se va a romper.


¿Qué garantiza que una vez que se defina la candidatura del ANC y se ganen las elecciones se cumpla esta propuesta programática? Porque hay una experiencia negativa con el actual gobierno.


Por la forma de construir la propuesta, esta forma colectiva que estamos impulsando, la apropiación que en la gente haya del proyecto es la garantía de que ésta se va a llevar a la práctica desde el gobierno. La experiencia anterior nos demuestra eso, que es necesario que la población se apropie, que conozca el proyecto, que participe en su elaboración, que critique lo que le parezca mal, que estemos de acuerdo en el país deba necesariamente caminar por una determinada ruta, eso hará que el gobernante no sienta la tentación de desviar el camino.


Si se trata de resumir en una palabra, ¿qué es lo que ofrece UP a los ecuatorianos?


Cambio.

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