JA Teline V - шаблон joomla Форекс

La derrota de Israel comienza en el Ecuador

Typography

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

israel-palestinapor Marco Villarruel Acosta (*)

Nuevamente la sangre corre por los campos y ciudades de Palestina. Como siempre el origen del conflicto es un incidente al cual se responde con otro, pero las razones profundas están escondidas o no se las quiere ver.

Lo que ocurre sobrepasa la ficción, pero la realidad es más cruda y en el colmo de la catástrofe, tan repetidas son las escenas de la masacre sionista al pueblo palestino, que terminamos por acostumbrarnos a ellas.

Mañana se retirarán las tropas judías bien financiadas por el gobierno de Obama, dejando tras de sí un reguero de muerte y sufrimiento. Pero regresarán otro día esgrimiendo cualquier cosa o reiniciarán la política de asesinatos selectivos o el derrocamiento de los hogares de ciudadanos palestinos.

En los tiempos intermedios los politiqueros títeres adueñados de los organismos internacionales seguirán con su discurso mentiroso e ineficaz. En este aspecto vale condenar mil veces al Secretario General de la ONU, Ban ki-Moon que no ha podido ocultar su odio con la lucha de los pueblos y en este caso ha dicho con desfachatez que “condena a las dos partes”, es decir el mismo texto de quienes le pusieron en el puesto. Los cadáveres de los empleados y niños de las escuelas de la ONU asesinados por el ejército israelí le perseguirán de por vida.

No es la naturaleza humana la que busca la sangre y empapa con su color y olor los miles de cuerpos humanos de Palestina, Ucrania, Irak, Siria, Nigeria, Afganistán, Somalia, Pakistán, Sudán del Sur y hasta México con la guerra de narcotraficantes. Es el capitalismo rapaz e inhumano. Es la sed de dinero, lucro, poder y mercados, es la avaricia que desregula los mercados financieros, tan consustanciales con este sistema que no respeta vidas, honras, religiones o fronteras, ni el medio ambiente.

Ahora que estamos tan lejos de Palestina y nos sentimos impotentes frente a la formidable maquinaria de guerra israelita, que repite de cuando en vez su invasión a tierras ajenas, nos damos cuenta que solamente eliminando al capitalismo del mundo llegará la paz y el respeto a la dignidad humana. ¿No son acaso las potencias capitalistas de cualquier nombre las que se benefician del mercado de armas y alientan los genocidios?

¿No es acaso su acecho al agua, a las materias primas, a la explotación de la mano de obra barata, las motivaciones para poner, apoyar o derrocar gobiernos? ¿No son ellos los que atizan las confrontaciones entre religiones o impulsan de manera infame las campañas de desinformación como la del holocausto judío que se ha convertido en una formidable máquina de propaganda, cuando ignora el genocidio alemán contra el pueblo ruso que causó tres veces más muertos en la segunda guerra mundial?

Es el sistema capitalista el que ocasiona las crisis económicas. Y no es menos cierto que la solución de las crisis, pasa por el apoyo de los gobiernos a los mismos bancos o empresas que lo produjeron en el máximo de la sinrazón.   No vayamos muy lejos y contemplemos el esplendor de las ciudades europeas y norteamericanas, edificadas con las riquezas extraídas de nuestros pueblos y la brutal pobreza de las ex colonias donde abunda la pobreza y vive la guerra.

Entonces, cada vez que vemos los despojos de los niños palestinos o los cadáveres de humildes ciudadanos en los mercados de Irak comprenderemos que la única forma de erradicar la muerte, la explotación y la guerra es luchando contra el capitalismo que en el Ecuador tiene nombres y apellidos, tiene partidos políticos, bancos, embajadas, y hasta ocupa el gobierno que ha instituido una modalidad de capitalismo de Estado que para asentar su poder se vale de la represión, como siempre, como en todas partes.

No más lamentos por la barbarie, que el trabajo nos espera.

(*) Periodista y docente universitario

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar