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Vuelve el fenómeno de El Niño

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El Niño es el fenómeno oceánico-atmosférico que se caracteriza por la presencia en las costas noroccidentales de Sudamérica de una enorme masa de agua caliente, fuertes marejadas y elevación del nivel del mar en las costas de Ecuador y Perú. La elevación de la temperatura del agua produce mayor evaporación, abundancia de lluvias en el océano, en la región litoral y en el interior.

Por Oswaldo Báez Tobar

 

En los eventos más fuertes ocurren tempestades frecuentes,  grandes inundaciones,  desbordamientos de ríos… en suma, severos alteraciones climáticas en amplias regiones geográficas. El Niño es un fenómeno más o menos cíclico que se repite cada siete años, sin embargo cada  15 años ocurre un evento fuerte. Pero ¿cómo se genera?  Los eventos de gran escala se gestan en el Océano Pacífico tropical debido a una interacción entre el océano y la atmósfera que  forma un complejo sistema dinámico, en el cual pueden influir corrientes marinas y diversos factores que determinan la intensidad del fenómeno natural.

Según la información y análisis de los eventos climáticos relacionados con El Niño emitidos por el Centro Internacional de Investigación del Fenómeno de El Niño CIIFEN, los registros de la temperatura del Pacífico en los últimos meses arrojan valores más altos que en años anteriores, por lo que se anuncia   un fenómeno Niño fuerte entre noviembre de 2015 y los primeros meses de 2016 y que sería de mayor magnitud que el ocurrido entre 1997-1998.

En últimos reportes  del CIIFEN de septiembre de este año indican que El Niño continúa su evolución alcanzando su fase madura. Se han registrado  fuertes anomalías de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial de hasta 4º C. Hacia la costa Sudamericana se evidencia una gran masa de agua cálida a manera de una banda subsuperficial con anomalías de hasta  6º. C. Las condiciones oceánico- atmosféricas actuales son propias de un evento Niño de magnitudes fuertes.  El  Niño se sigue fortaleciendo y ya está influyendo en el clima regional, con efectos de diferente magnitud: en la costa pacífica centro y sudamericana (Colombia, Ecuador, Perú)  cuyo clima es cálido húmedo, al igual que en franja litoral de Brasil, Uruguay y Argentina; en cambio  en la costa atlántica de Centro América, Colombia, Venezuela y nordeste de Brasil, el clima se presente cálido seco.

Aspectos clave para la reducción de los impactos

En El Niño 1997-98  el Ecuador soportó lluvias torrenciales persistentes en la Costa, lo que produjo daños en la infraestructura vial, portuaria, agrícola, de salud, educativa; incrementos en el nivel del mar, fuertes oleajes, erosión y destrucción  del borde costero… que  sumaron 2.882 millones de $USA, equivalente al 14.6 % del PIB. Por lo que el CIIFEN recomienda tomar en cuenta los siguientes aspectos clave:

-          Información técnico-científica para la toma de decisiones.

-          Preparación temprana de planes de contingencia.

-          Difusión de la información en la comunidad.

-          Articulación de acciones entre los niveles nacional, subnacional y local.

-          Preparación de la respuesta a nivel del sector privado y la comunidad.

-          Aprobación de lineamientos  de  política pública para la reducción de impactos.

En el ámbito sectorial se indican los siguientes aspectos que podrían ser críticos:

-          Agua y saneamiento. Contaminación y colapso de pozos y colectores.

-          Eléctrico. Daños en la infraestructura eléctrica.

-          Transporte y movilización. Destrucción de carreteras y puentes.

-          Agricultura y ganadería. Inundaciones en cultivos. Daños en infraestructura de riego. Plagas y enfermedades. Muerte del ganado. Escasez de semillas. Desempleo agrícola. Interrupción del comercio.

-          Salud. Incremento vectores de enfermedades. Mordeduras de serpientes (requerimiento mayor de sueros antiofídicos).  Destrucción y aislamiento de infraestructura de salud.

El CIIFEN ratifica la recomendación a las autoridades nacionales, locales, sectores productivos… para que aceleren los planes de contingencia para afrontar los posibles impactos.

En el fenómeno de El Niño 1982-1983 se conocía muy poco  sobre este fenómeno natural que se había dejado sentir en las décadas de 1950 y 1970 aunque con baja intensidad. En el evento 1997-1998  se conocía algo más, pero el país no estaba preparado para enfrentarlo. En los últimos años se ha avanzado mucho en  conocimiento científico  sobre este fenómeno natural, por lo que es posible prever su ocurrencia e intensidad –como lo ha hecho el CIIFEN-.

En este año -2015- el Ecuador se encuentra mejor preparado: se han construido obras de infraestructura para el control de inundaciones en las cuencas hidrográficas más vulnerables, se han construido o mejorado canales de riego y drenaje en las zonas bajas de la Costa. Se cuenta con un Sistema Nacional de Gestión de Riesgo y, por cierto,  hay la experiencia de eventos anteriores que dejaron duras lecciones,  pero El Niño que se avecina pondrá a prueba la obra física y la capacidad del Estado para enfrentarlo.

¿Qué es el CIIFEN?

El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño, CIIFEN, tiene sede en Guayaquil, se fundó el año 2003 como consecuencia de los efectos del evento 1997-1998, con el patrocinio de la Organización Meteorológica Mundial, OMM, la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de Naciones Unidas, UN-EIRD, y el Gobierno del Ecuador.  Su misión es promover y desarrollar acciones para consolidar la interacción ciencia-política y el fortalecimiento de los servicios hidroclimáticos y oceánicos, a fin de contribuir en la gestión de riesgos y la adaptación frente al cambio y variabilidad climática.  

Referencias

Robinson, G., del Pino, editores. El Niño en las Islas Galápagos, el evento 1982-1983. Publicación de la Fundación Charles Darwin, Quito, Ecuador, 1985.

CIIFEN: Boletines de Análisis Climático, septiembre y octubre 2015.

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